Antanex

viernes, 29 de junio de 2012

Siete desempeños que debemos superar


Siete desempeños que contradicen un ejercicio consciente y responsable de la profesión, preocupado por la pertinencia, la calidad y la eficacia de su intervención, independientemente del enfoque pedagógico o las capacidades técnicas del docente.

Nº
EN EL MODO DE EJERCER SU PROFESIÓN
CONSECUENCIAS
MENSAJES ALTERNATIVOS
1
Se limita a enseñar, convencido de que su rol no llega hasta los resultados
Cumple con su programa de clases sin comprometerse con los aprendizajes de sus estudiantes.
El buen profesional se compromete con los resultados de su trabajo. La docencia no es enseñar sino lograr que el otro aprenda.
2
Atribuye las deficiencias de los niños a factores ajenos a la enseñanza.
No evalúa su propio desempeño en el aula o no lo hacen con sentido autocrítico.
Hacer bien lo que uno hace, hacerlo mejor cada vez. Evaluarse siempre y esforzarse a diario por mejorar.
3
Subestiman las capacidades y posibilidades de sus estudiantes.
Evita poner un mayor esfuerzo y dedicación en los estudiantes que no considera aptos para aprender.
Todos pueden aprender, no hay excusas para el éxito de cada uno. Cada niño tiene una aptitud, el rol de la educación es descubrirla.
4
Ignora y desatiende las diferencias existentes en el aula.
Hacen trabajar a todos de la misma manera, aburriendo a unos y abrumando a los que están atrás de sus exigencias.
Un mismo objetivo tiene distintos caminos para llegar a él. Ser diferente es lo normal, hay que adaptar las respuestas a la gente.
5
Avanza al ritmo de los alumnos más involucrados, dejando atrás a los demás.
Se genera rezagados continuamente, que acaban desalentándose y desistiendo de todo esfuerzo.
Ninguno se puede quedar atrás. El compromiso y la responsabilidad es con todos.
6
Subordina el cumplimiento de la jornada escolar a necesidades personales o institucionales.
Se pierde tanto tiempo de clases que, a veces, se busca compensar abrumando a los alumnos con tareas.
Aquí no se pierde ni un día de clases. Nada ni nadie es primero que los niños y su derecho a educarse.
7
Reitera sus estrategias independientemente de los efectos logrados.
Se repite errores y las mismas malas consecuencias en los procedimientos de enseñanza.
Lo que fue eficaz con unos puede no serlo con otros. No hay una sola manera de hacer bien las cosas.

Siete desempeños que revelan una pedagogía centrada en la transmisión y reproducción de verdades antes que en el desarrollo de capacidades de los sujetos y en la enseñanza antes que en el aprendizaje.

EN EL MODO DE EJERCER SU PROFESIÓN
CONSECUENCIAS
MENSAJES ALTERNATIVOS
1
Está desatento a las diferentes necesidades de aprendizaje de los estudiantes o no las distingue.
Los alumnos se frustran, acumulan sus confusiones y se atribuyen la responsabilidad de sus fracasos o errores.
No todos aprenden de la misma manera ni con la misma velocidad. No todos perciben ni deducen lo mismo de una misma experiencia.
2
Maneja un repertorio limitado de respuestas a la diversidad de demandas del aprendizaje.
Se responde sin éxito a las dificultades de aprendizaje de sus alumnos con afecto, entretenimiento o presión.
Hay más de una ruta y de una herramienta para aprender lo mismo. Cada aprendizaje trae sus retos y cada alumno los afronta distinto.
3
Omite enseñar las competencias más exigentes del currículo.
Los estudiantes no son capaces de ejecutar y resolver tareas de alta demanda cognitiva.
Los niños saben pensar. Sólo necesitan confianza y oportunidades. El alumno no puede saber lo que nunca se le ha enseñado.
4
Evalúa sin foco en las capacidades y mezclando criterios ajenos al desempeño.
Ni los alumnos ni el profesor logran establecer qué es lo que se aprendió ni hasta dónde.
Se evalúan y demuestran las capacidades.
5
Hace clases sin informar al alumno qué debe aprender y lo evalúa sin explicarle sus errores.
Los estudiantes no saben en qué están bien, en qué necesitan mejorar ni por qué progresan.
Si sé para qué es la clase, descubro el sentido de mis esfuerzos. Los alumnos necesitan saber en qué y por qué se equivocaron.
6
Censura y castiga el error.
El alumno se inhibe y se protege del fracaso evitando emplear su criterio e imitando al docente en todo.
Del error se aprende, no se puede no errar pero sí evaluar siempre. El temor o la vergüenza inhiben el aprendizaje y levanta barreras.
7
Anticipa o induce las respuestas a las preguntas que formula a sus estudiantes.
El alumno se habitúa a esperar las respuestas del profesor y no pensar por sí mismo.
Pensar toma tiempo, hay que saber esperar sin desesperar. La respuesta acertada pierde valor si no salió de la cabeza del niño.

Estos desempeños están presentes en el aula, y reconocerlos es un buen inicio camino hacia el buen desempeño docente. Es de suma importancia considerar este tema en la reflexión a nivel institucional y tomar decisiones que deben expresarse en los Planes de Mejora y Compromisos para el Logro de los Aprendizajes, que cada Institución Educativa debe formular y dar a conocer a la comunidad educativa, autoridades educativas. Para mayor detalle no olviden en visitar el siguiente link:


Atentamente

Prof. Ezequiel Daniel Vargas Pareja
DIRECTOR DE LA UGEL ANTA

Prof. Miguel Ángel Pinto Tapia
Especialista de Educación Primaria

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